Mientras la ola de revoluciones y cambios arrastra a nuestro
vasto mundo árabe como un bendito tsunami llegado del cielo, en otros
rincones el cauce de la vida está paralizado o mas bien involuciona
contra las leyes mismas de la naturaleza.
En nuestra sociedad
saharaui sigue haciendo faena extra el lavado de cerebros de que
cualquier petición de cambio es necesariamente obra de Marruecos, aún
siendo bueno el cambio exigido y en concordancia total con nuestros
legítimos derechos a la independencia y la libertad , métodos bastante
usuales en el lenguaje de nuestros iluminados dirigentes, asi como de
etiquetar al que exige que las cosas se hagan bien de promarroquí o
incluso de inmaduro. Otras tantas técnicas y métodos despóticos son
usados para hacer caer cualquier buena acción o simplemente
su intento, tal es el caso del espinoso tema tribalista, y salta la
pregunta de siempre ,...y el que pide el cambio o los que piden el
cambio son hijos de quién? o son mandados por quién ?
La realidad
que vive nuestro pueblo es lamentable y no solo desde el punto de vista
de sus condiciones en el refugio ni el maltrato que sufren a diario
nuestros compatriotas en el territorio ocupado, que tambien lo es, sino
desde el punto de vista de su inmadurez política y cultural, hasta tal
punto que muchos no entienden ya ni lo que es realmente bueno o malo y
prefieren estancarse en el tiempo y en el espacio hasta que dios ordene
la hora. Muchos resaltan la famosa frase de " no hagas nada ni digas
nada que estamos en un estado excepcional y el enemigo puede usar eso en
nuestra contra"; y yo pregunto si sería posible aplazar nuestra
participación en la historia de nuestro pueblo hasta un momento que
llegue o no ?, Dios quiera que sí. Es de ilógica
pedirle a alguien que deje de lado su derecho de expresarse libremente y
ser partícipe de las decisiones de su pueblo y ser escuchado y atendido
con tal de que el enemigo no apunte esos gritos como un tanto a su
favor. Y como bien preguntaba un compañero ¿Es posible la liberación
antes que la libertad?, yo modestamente creo que no, primero tenemos que
ser seres libres en nuestro pensar y en nuestro quehacer para luego
decidir y participar en esa liberación colectiva de nuestra patria. La
mayoría de nuestro pueblo maneja un discurso de rendición total, ante
muchos temas que exigen cambios urgentes, y salta la repetida frase de"
La ilaha ila Allah", y es triste porque uno piensa que estamos en manos
ajenas y no podemos hacer nada, si somos dueños de nuestro destino por
qué no nos movemos hacia lo que creamos que es mejor o por qué no
tomamos las decisiones que creamos convenientes.
Otros en cambio te
dicen si somos mas libres que muchos
países y puedes decirle hasta la última palabra al presidente o al
ministro, y es de risa escuchar tales barbaridades porque esa gente
confunde la libertad con libertinaje, la libertad no es solo decir lo
que quieras, sino decirlo y que seas escuchado y atendido y allí es
donde fallan nuestros iluminados dirigentes de los Land Cruiser y de las
gafas oscuras.
No podemos posponer el derecho de formar parte de la
historia de este heróico pueblo, no podemos rendirnos ante esas
circunstancias, porque hacerlo es aceptar esa lamentable situación y
hacerle un favor a ese enemigo que quiere ver como nos morimos poco a
poco, porque es a eso es lo que nos lleva esa situación a una muerte
lenta.
Cuando uno analiza esa situación le da la impresión de que
los actuales dirigentes del Polisario tienen secuestrada la voluntad de
alguna gente y hasta su mentalidad a tal punto de hacer que la gente
piense y haga exactamente lo que ellos quieran,
no es de extrañar porque desde el alto del fuego de 1991, no se han
dedicado a otra cosa mas que al arte de manejar la situación a su antojo
personal, dígase engordar los bienes materiales hasta convertirse en
auténticos expertos en la dilataciónn del tiempo y del manejo de viejos
discursos que no se creen ni ellos mismos.
Nuestro pueblo aún le
falta madurarse y madurar su capacidad de pensar y actuar, y mas que
nada creer firmemente en esa capacidad de poder cambiar las cosas a
mejor. Tener muy presente que el cansancio y la rendición lenta son
políticas a las que juega muy a fondo el enemigo marroquí y en ese
empeño lo ayuda la politíca cansina y dilatoria del Polisario.
Debemos
de sentirnos responsables con nuestra historia y con nuestro pueblo y
llamar a las cosas por su nombre porque aplaudir lo malhecho es ser
partícipe de él. El Sáhara es de todos los saharauis y no es mas de
Abdelaziz que del niño nacido ayer o
del mutilado de guerra o de la viuda del mártir, es de todos y por eso
tenemos esa responsabilidad de hacer que ese sueño llamado Sahara Libre y
de Los Saharauis llegue a concretarse y para ese empeño obviamente no
podemos ser la excepción de la evolución de la naturaleza cuando salta
aquello de renovarse o morir.

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